miércoles, 13 de enero de 2016

Carta a Segregados



El ser motero genera muchas satisfacciones a lo largo de nuestras vidas, tanto por caminos y paisajes inolvidables, hermanos que Dios nos permitió escoger, etc.


En lo personal algo que me llena de mucha satisfacción, es la sonrisa y admiración que recibimos por parte de los niños al montar nuestras maquinas o en eventos de ayuda social; y como MC (Moto Club) recibimos un regalo muy especial de un pequeño niño que aún no sabe leer y escribir por su corta edad, pero que a su modesto entender, nos escribió una carta; la cual de acuerdo a la traducción que nos hizo su padre de la misma al entregárnosla decía:

“Cuando sea grande quiero rodar con ustedes”



Esta carta quedara grabada en la historia de Segregados MC. Y Miguelito cuando seas grande será un gusto, honor  y placer el que formes parte de las filas de Segregados y rodemos juntos.

Atte.


Efrén Sánchez H.
Presidente Segregados MC
www.segregados.com.mx

Como leer una llanta

El costado de una llanta está formado por las paredes interna y externa de sus lados. Cada costado tiene su información particular en la cual se indican las características fundamentales de tu llanta como: Tamaño, construcción, clasificación de velocidad y más.

1. Anchura, altura y diámetro: 205 indica el ancho de la llanta en milímetros; 45 señala la altura expresada como porcentaje de la anchura (en este caso es el 45% del total de la anchura, es decir, 92.2 mm); R 17 significa que se trata de una llanta radial con un diámetro para rines de 17 pulgadas.

2. Índice de carga y velocidad: 88 (esta numeración pueden variar de 60 a 125) hace referencia al índice de carga, que es el peso máximo que la cubierta puede soportar; en este caso 560 kilos, según la tabla de equivalencia; V (existen diferentes letras) señala la velocidad máxima a la que puede circular la llanta con plena carga; aquí indica 240 km/h.

3. Radial tubeless: de nuevo señala que nos encontramos ante una llanta de construcción radial, mientras que “tubeless” significa que ha sido diseñada para ser utilizada sin cámara.

 4. DOT: siglas en inglés de Departamento De Transporte. Significa que esta llanta cumple con los estándares de seguridad estadounidenses.

5. CN7P N1XO: código que utiliza el fabricante para identificar su neumático.

6. 1914: semana y año de fabricación de la llanta. En este caso ha sido producido la semana 19 del año 2014. Por seguridad se recomienda no utilizar llantas con más de cinco años de vida.

7. E4: símbolo de homologación europea. El número que acompaña a la letra es el código del país en el que se ha homologado la llanta; en este caso, el 4 hace referencia a Holanda. Las siguientes cifras son una contraseña de homologación.

8. Max inflation pressure: presión máxima de inflado que soporta la llanta. 51 psi equivalen a 3.5 kg.

9. Max load: vuelve a recordarnos que la carga máxima soportada por la llanta son 560 kilos.

10. Indicador de desgaste del dibujo: la llanta alcanza la marca representada por una X cuando su dibujo es inferior al mínimo legal de 1.6 mm.

El atrapasueños en la cultura biker


Los viajes en dos ruedas en una actividad que a lo largo de su trayectoria ha ido recolectando anécdotas y costumbres que con el paso del tiempo se han convertido en leyendas y tradiciones que hoy día tienen un significado, mas no forzosamente adoptada por todos.

El atrapasueños, también conocido como cazador de sueños. Es un amuleto en forma circular hecho a mano, generalmente con una vara de sauce que tiene un tejido en forma de telaraña con un agujero en el centro, el cual tiene como función filtrar las malas energías y los malos pensamientos, también tiene plumas y cuentas. Es una tradición que entre hermanos moteros se regalen este amuleto, ya que para que realmente funcione tiene que ser regalado por alguien que de corazón desee siempre que tengas buen viaje. Así que si te han regalado uno siéntete afortunado y realmente apreciado pues no tiene más que un significado positivo y de buenas intenciones hacia ti. También es tradición que no puedes colgar otro atrapasueños en tu motocicleta hasta que la última pluma del anterior se caiga.

Este símbolo también es una costumbre entre motociclistas que fue sobre todo arraigada en los años 60 durante la guerra de Vietnam, donde los moteros americanos e irreverentes junto a los hippies que no querían la guerra, en demostración de rebeldía, recorrían el país y al pasar por las reservas indígenas se llevaban como símbolo de amistad colgado en sus motos este símbolo.

Leyenda del atrapasueños…

Hace mucho tiempo, cuando el mundo era joven, un viejo líder espiritual Lakota estaba meditando en una alta montaña cuando tuvo una visión. En esta visión, Iktomi, el gran maestro bromista de la sabiduría, apareció…con la forma de una araña. Iktomi le habló en un lenguaje sagrado, que sólo los líderes espirituales de los Lakotas podían entender. Mientras le hablaba, la araña tomó un aro de sauce, el de mayor edad. También tenía plumas, pelo de caballo, cuentas y ofrendas, con lo que empezó a tejer una telaraña.

Él habló con el anciano acerca de los círculos de la vida, de cómo evolucionamos a través del tiempo, desde que nacemos hasta que envejecemos, hasta que el círculo se cierra. Entonces, Iktomi dijo mientras continuaba tejiendo su red: en cada tiempo de la vida hay muchas fuerzas, algunas buenas, otras malas. Si te encuentras con las buenas fuerzas, ellas te guiarán en la dirección correcta. Pero si tú escuchas a las fuerzas malas, ellas te lastimarán y te guiarán en la dirección equivocada.

Mientras la araña hablaba, continuaba entretejiendo su telaraña, empezando de afuera y trabajando hacia el centro. Cuando Iktomi terminó de hablar, le dio al anciano Lakota la red y le dijo: ¿Ves? La telaraña es un círculo perfecto, pero en el centro hay un agujero. Usa la telaraña para ayudarte a ti mismo y a tu gente, para alcanzar tus metas y hacer buen uso de las ideas, sueños y visiones de los demás. Si tú crees en el gran espíritu, la telaraña atrapará tus buenas ideas y las malas se irán por el agujero.

El anciano Lakota, le pasó su visión a su gente, y los indios Sioux usaron el atrapasueños como la red de su vida. Éste se colgaba encima de la cama para escudriñar los sueños y visiones. Lo bueno de sus sueños era capturado en la telaraña de vida y enviado con ellos, lo malo de sus sueños escapaba a través del agujero en el centro de la red. Ellos creían que el atrapasueños sostenía el futuro de su destino.

Leyenda de la Campana Guardián

Esta historia cuenta el significado que tienen las campanas que muchas veces podemos ubicar en algunas motocicletas…
 
Hace muchos años, en una noche fría de diciembre, un viejo motero volvía de un viaje a México con sus alforjas llenas de los juguetes y de otras baratijas que había comprado para los niños de un grupo cerca de donde él trabajó.

Mientras montaba a lo largo de esa noche, pensaba cuán afortunado era él en ese momento de su vida, al tener un "compañero" fiel como su motocicleta que entendía su necesidad de viajar por las carreteras y que su vieja cacerola no la había dejado tirado ni una vez en los muchos años que había compartido camino con su máquina.

Cerca de 70 kilómetros al norte de la frontera de México, estaban al acecho, un grupo pequeño de "Duendes" conocidos como "Duendes del Camino".

¿Ya sabes no?, existen obstáculos en la carretera, tales como baches, palos y pedazos de viejos neumáticos o clavos, objetos temidos por los moteros y tantos otros objetos que influyen en el rodar de una moto, así los "Duendes del Camino" los aprovechan para tener una ocasión de regocijo sobre sus actos del mal.

Bien, este viejo lobo de la carretera entró a una curva a la luz de la luna y los "Duendes del Camino" lo emboscaron, haciendo que se estrellara contra el asfalto y en el derrape -antes de detenerse- una de sus alforjas se rompió.

Yacía ahí incapaz de moverse, cuando los "Duendes del Camino" se acercaron hacia él. El viejo motero no estaba dispuesto a entregarse y comenzó a lanzarles los objetos que traía en sus alforjas, mientras, los duendes seguían acercándose. Finalmente, se quedó sin nada que lanzar, pero él tenía una campana y comenzó a hacerla sonar, con la esperanza de asustar a los pequeños y malvados duendes.

A media milla de distancia, acampados en el desierto, estaban dos moteros sentados alrededor de una fogata mientras charlaban de su día de rodada y de la libertad que sentían cuando el viento soplaba en sus caras mientras recorrían el extenso país.

En la calma del aire de la noche oyeron un sonido parecido al de campanas de iglesia, y dispuestos a investigar fueron hacía dónde provenía el sonido. Encontraron al viejo motero al borde de la carretera con los "Duendes del Camino" alrededor para raptarlo, procedieron a disuadir a los duendes hasta que el último se escurrió en la noche.

Estando agradecido de los moteros, el viejo "lobo del camino" les ofreció pagarles su ayuda, pero como hacen todos los moteros de corazón, ellos rechazaron aceptar cualquier tipo de pago. No siendo él partidario de dejar pasar un noble acto inadvertido, el viejo motero corto dos pedazos de cuero de sus alforjas y les ató una campana a cada uno. Enseguida las colocó en cada una de las motocicletas de los moteros que lo ayudaron, tan cerca de la tierra como fue posible.

El guerrero del camino cansado y viejo les dijo a los dos viajeros: "con esas campanas colocadas en sus máquinas, estarán protegidos contra los "Duendes del Camino" y siempre que estén en un apuro hagan sonar la campana y un compañero motero irá en su ayuda".

Así que cuando veas a un motero con una campana en su motocicleta, sabes que lo han bendecido con la cosa más importante de la vida: "La amistad de un motero compañero de ruta". Por lo tanto, si tú tienes un amigo que no tiene una campana en su moto, regálale una y protege su camino, el saber que tiene alguien que se preocupe por él es uno de los mejores sentimientos.

Como Conducir Motocicletas en Grupo

Disfrutar de las motocicletas en grupo y con amigos es todo un evento social que rara vez ocurre entre los usuarios de otros vehículos. Circular en moto está bien, pero es mucho mejor hacerlo en grupo y es la mejor manera de compartir esta afición.

Circular en grupo sin embargo no es tan sencillo como hacerlo en solitario ya que lo difícil es mantener el orden. Muchas veces incluso se corren riesgos innecesarios por inexperiencia o porque a algunos les gusta llamar la atención.

Para evitar esos inconvenientes, no poner en juego la seguridad, y disfrutar esta experiencia, existe una serie de recomendaciones y normas que todos los participantes deben seguir:

¡No hay nada más desagradable que irse al suelo por el impacto de su mejor amigo sorprendido por una maniobra!

Estructura y orden: Siempre que se sale en grupo se debe nombrar a un responsable de guiar al resto. Él irá adelante y decidirá el camino que tomará la caravana, la velocidad y dirá cuándo hay que parar. En un MC (Moto Club) quienes pueden liderar el grupo son: el Presidente, Vicepresidente, Capitán de Ruta/Capitán de Rodada. También debe designar a la persona que irá al final; que en un MC generalmente ocupa esta posición el Sargento de Armas.

Por lo tanto, el Capitán de ruta/rodada no es un cargo que se deba tomar a la ligera, ya que requiere de un trabajo y análisis previo. Por ejemplo, debe estudiar muy bien el recorrido que realizarán y en lo posible llevar un mapa (en caso que sea la primera vez que realiza ese viaje). También debe saber muy bien dónde y cada cuántos kilómetros encontrarán una estación de servicio para recargar combustible.

La persona que se designa para ir al final de la caravana es vital, ya que serán sus ojos en la espalda, y evitará que alguien se quede rezagado o se pierda. Además, es el encargado de observar a quién tiene menos experiencia para luego establecer el ritmo de acuerdo a ese motociclista (para no forzarlo a hacer más de lo que realmente puede). Así mismo en caso de falla mecánica y/o percance de algún miembro es el responsable de auxiliar al compañero en apuros. En definitiva debe velar por la seguridad del grupo.

Aunque algunos podrán decir que es obligación de cada persona saber hacía donde irá o dónde cargará combustible, la experiencia indica que lamentablemente no siempre es así (sobre todo en grupos donde la mayoría no acostumbra salir o porque son novatos en el mundo de las motos).

Diferentes tipos de motos: Es muy probable que en un grupo se junten diferentes tipos de motos, con cilindradas y potencias diferentes e incluso motos de conceptos muy dispares. No es lo mismo hacer un viaje con una moto súper deportiva que salir una mañana a disfrutar de unas curvas con una moto de turismo. Cada una estará más cómoda en el ambiente para el que ha sido creada, y lo mismo le pasará a su dueño.

En ese sentido se debe regularizar el ritmo y programar paradas con anticipación para comodidad de todos, así como en un viaje pensar en los que más les pueda afectar el cansancio. Es recomendable parar a descansar por cada hora de conducción, además puedes comentar con tus compañeros todas las incidencias y anécdotas del viaje y sabes que estas compartiendo momentos muy especiales.

Sin competiciones: No olvides que el objetivo es disfrutar de las motos entre amigos, aquí no hay nada que demostrar ni nada de lo que presumir, la carretera es de todos y todos quieren pasarlo bien y con seguridad, así que evita todo tipo de competición. Si quieres competir mejor será que busques un circuito.

Se debe mantener el orden de la caravana sin efectuar rebases, pero en caso de ser necesario señala bien cada rebase para que quien es adelantado sepa con antelación que vas a pasar por su lado. Y nunca, jamás, adelantes a otra motocicleta por la derecha, además de ilegal es extremadamente peligroso porque nadie espera ser adelantado por ese lado. Un ligero movimiento del que es adelantado y el accidente es inevitable. Así mismo no se debe rebasar al líder del grupo.

La colocación: Al compartir una carretera entre varias motos no vale situarse de cualquier manera y siempre hay que pensar en la seguridad. A la hora de situarse nunca circules cerca y justo detrás de la moto que te precede, en caso de una frenada inesperada no te daría tiempo a reaccionar y posiblemente no podrías esquivarle. Es importante dejar una distancia prudente de seguridad y situarse escalonadamente, circulando a uno de los lados de la moto que te precede, y el que te sigue debe hacer lo mismo contigo (formación de Zig-Zag). Ten en cuenta que a medida que aumente la velocidad también debe aumentar la distancia.

• Los conductores sin experiencia se deben colocar atrás del líder, donde pueden ser vigilados e instruidos.




Comunicación: Hoy en día es fácil conseguir intercomunicadores que además de entre piloto y pasajero permiten hablar de moto en moto, es un accesorio muy cómodo, práctico y recomendable, sobre todo para largos viajes. Si prefieres no utilizar esta tecnología y circulas en grupo deberás recurrir al sistema de toda la vida: las señales, que es de suma importancia recordarlas antes de salir. Así, los participantes podrán comunicarse con los demás de manera más fluida. Por ejemplo, para realizar una parada de emergencia.




• Si queremos decirle algo a un compañero es mejor que esperemos una zona de baja velocidad donde las motos se agrupan y podemos acercarnos más fácilmente y sin correr riesgos.

En movimiento: Al salir de la ciudad, el líder no debe olvidar que detrás de él van otros motociclistas. Por lo tanto, si a mitad de cuadra ve que un semáforo ya ha estado bastante tiempo en verde, es obvio que cuando esté por llegar a la esquina cambiará. Así que debe tratar de controlar su velocidad para que el rojo cambie justo cuando vaya llegando, y así se detengan todos juntos.

Muchas veces sucede que el líder se apura y logra cruzar sólo con algunos, mientras que el resto queda parado. Evidentemente eso corta la caravana y a veces a los que alcanzaron a cruzar el tránsito los obliga a continuar, perdiendo completamente al resto del grupo. En caso de que esto suceda lo más recomendable es que quienes vayan adelante paren a esperar los compañeros retrasados. Divide un grupo grande en dos o más grupos pequeños.

Al tomar la carretera pareciera que los problemas de coordinación desaparecen, pero no es así. En caminos donde no existe la doble vía nos encontramos con una situación similar a la del semáforo. Esto quiere decir que el líder debe saber perfectamente cuándo adelantar, de manera que todos lo logren y no quede un auto o camión entre ellos.

En lugares con doble pista, al adelantar es aconsejable que el último del grupo sea el primero en cambiarse de carril. De esta forma bloqueará de manera más segura la pista para evitar que otros vehículos se mezclen con el grupo.

• Asegúrate que todos sepan la ruta así los motociclistas que se separan del grupo principal no tendrán que apresurarse por miedo a girar en un lugar equivocado o perderse.

• Mantén filas cerradas pero mantén una distancia prudencial entre unos y otros. Ten en cuenta que un grupo cerrado es más fácil de ver, ocupa menos espacio, y es menos probable que se separe.

Hay quienes les gusta adelantar a los compañeros en curva (las dos motos van en el mismo carril) pero esto no es recomendable porque puede ser una situación complicada para el que está siendo adelantado puesto que su concentración se tiene que repartir entre trazar bien la curva y estar pendiente de la moto que se le puso al lado y esto puede ser intimidante.

Los participantes deben estar pendiente constantemente de sus compañeros de adelante y de atrás (el uso del espejo retrovisor es más intensivo) pero también debes estar concentrado en tu propio manejo para que no repitas los errores de conducción de tus compañeros, algo que sucede con mucha frecuencia y por lo regular a quienes acostumbran ir muy cerca a sus compañeros. De ahí la importancia de mantener una adecuada distancia entre las motos.

Cuando se llega a un vehículo lento, algo que sucede mucho en los tramos de montaña, se debe ir adelantando ordenadamente respetando siempre la posición de los compañeros en el grupo y tratando de mantener las distancias para evitar sorpresas desagradables. A nadie le gusta que otra motocicleta le pase rozando a toda velocidad justo cuando comienza el rebase.

Es muy importante llevar siempre las luces encendidas, por una parte esto es obligatorio para las motos, pero sobre todo porque nos permite ver más fácilmente a nuestros compañeros por el retrovisor y también nos hace más visibles para los demás vehículos.

Gasolina para todos: Antes de iniciar la rodada en grupo todos los participantes deben tener su tanque de combustible lleno. Al detenerse para recargar combustible, lo mejor es que todos lo hagan, y siempre dependiendo de la moto que tenga el depósito más pequeño. Muchas veces sucede que alguno se confía demasiado de la autonomía de su moto, y pocos kilómetros más adelante obliga al grupo a detenerse para recargar.

Técnicas adicionales

Algunos MC que cuentan con una organización muy estructurada cuenta siempre con varios responsables de la seguridad, que operan bajo la autoridad del Road Captain (jefe de ruta) y dictan normas muy estrictas durante los desplazamientos, como la prohibición de adelantar a otra moto en la caravana.

Generalmente llevan chalecos fluorescentes, y no dudan en neutralizar las intersecciones, bloqueando a todos los demás vehículos para que la caravana pueda pasar. Otra técnica que se practica durante los viajes en grupo es la disposición "en cajón"; se trata de una fórmula eficaz a condición que todos los miembros del grupo la dominen.

Globalmente consiste en que, a cada cambio de dirección, el segundo miembro del grupo se para, le indica el camino adecuado a los demás, y sale de nuevo al último. Es importante acordarse cuántas motos componen el grupo, y quién circula en última posición en cada momento.

Estas recomendaciones y normas te permitirán rodar en grupo con seguridad y disfrutaras de una gran experiencia.

Consejos para Conducir Motocicleta en Lluvia

Ha llegado la lluvia, y con ella la situación que probablemente más odia quien se mueve en motocicleta. El agua no solo incomoda, moja y enfría, sino que nos obliga a multiplicar la atención y la pericia. Pero nos resistimos a bajarnos de la moto y a no disfrutar de sus ventajas tanto en ciudad como en carretera.

Por eso, te traemos una serie de consejos relacionados con técnicas de conducción que debemos tener en cuenta en nuestra moto cuando llueve. También queremos recordar los accesorios del equipamiento más importante al respecto.

Consejos de equipamiento

1. Antes de salir en moto, aunque sea para hacer 10 kilómetros al trabajo, infórmate siempre del estado del tiempo que hará ese día y mira por tu ventana.

• Recuerda que ir en moto con clima adverso es muy peligroso y requiere concentración, y dejar para otro día las bravuconadas moteras, por muy bien que suene el escape o vaya la moto.

2. Si hay una posibilidad de lluvia, es mejor ir preparado y hacerlo en caliente y en seco antes de salir, que tener que parar debajo de un puente a vestirse, para evitar calarse hasta los huesos. Así mismo lleva siempre contigo en tu moto ropa contra la lluvia.

• Si tienes un scooter tienes un espacio bajo el asiento donde caben dos cascos y ropa de lluvia, así que llévala siempre contigo,

• Si vas en moto, valora disponer de un baúl en la parte trasera o una bolsa sobre-depósito,

• Si tu moto tiene un buen espacio bajo el asiento, lleva ropa de agua todo el año.

3. Lo mejor para no mojarte los pies son unos cubre botas. Los hay del tipo protección total (el pie se introduce en la bota y se ajustan a la pantorrilla firmemente), y otros más cómodos de poner, media suela de goma y ajuste con velcro por la parte trasera.

• Ten en cuenta que con cubre botas se pierde el tacto de las palancas de marchas y freno trasero,

• Los cubre botas tipo "velcro" se enganchan con facilidad en las estriberas impidiendo cambiar, frenar, o, ¡cuidado!, echar un pie al suelo en un semáforo.

• Además, ajusta bien los de velcro ya que vas con la sensación de que se te van a caer si no lo haces.

• Puedes llevar contigo unos calcetines secos y como último recurso, unas bolsas de plástico a modo de cubre botas que se ajustan con cinta aislante alrededor de las pantorrillas.

4. Lo mejor para no mojarte los pantalones son unos pantalones impermeables de moto, o comprados en una tienda de deportes:

• Los hay desde los modelos más sencillos hasta los más sofisticados, con forro térmico extraíble, y protecciones (o no),

• Los hay de una pieza, incómodos de poner, y los que tienen cremalleras en los laterales prácticamente hasta la cadera: son muy cómodos de poner cuando se llevan botas o calzado con suelas de goma (que parece que se pega al pantalón al ponérselo o quitárselo),

• No olvides renovar tus pantalones de vez en cuando y no caminar mucho con ellos cuando no los necesites: su aislante interior se va desgastando con el roce, sobre todo en las ingles, causando que el agua entre en la ropa interior por las zonas desgastadas con esa sensación tan desagradable que los moteros pasados por agua conocemos.

Una solución al pantalón y los cubre botas son los motardos.

5. Para la parte superior es muy recomendable un impermeable, este es el que se lleva la peor parte y sin embargo, al llegar al destino, ¡magia!, la ropa queda seca.

• Además, un impermeable ocupa poco espacio y se seca relativamente rápido.

• Si tienes documentación, cartera o papeles, no olvides dejarlos en los bolsillos interiores si no quieres que lleguen hechos una sopa.

6. En cuanto a los guantes, lo mejor es llevar un segundo par seco, y en marcha, ponerse unos guantes de gasolinera debajo, con lo que evitaremos la sensación de manos "caldosas" una vez empapados los guantes. También hay guantes impermeables.

• No olvides que con tanto guante el falso tacto del acelerador y palancas puede jugarte una mala pasada.

7. El cuello es una parte que sufre mucho con agua, así que una "braga polar" extra, y el botón superior de la chaqueta bien cerrados ayudarán.

8. En cuanto al casco, la conducción con agua es desagradable y peligrosa. Además de no ver por el agua en la pantalla (la mano es un buen limpia-parabrisas) el vaho interior empaña la visera y puede ser desesperante (peor todavía si se llevan gafas).

• Lava la pantalla con lavaplatos para repeler el agua y utiliza un spray anti-vaho.

• Recuerda que a menor visibilidad, más cautela.

9. Al llegar a tu destino seca las partes más sensibles de tu moto con una toalla o trapo seco: los relojes, los conmutadores del manillar, los discos, y si el trapo aún aguanta, la cadena por encima, para que no quede húmeda.

• Este trapo seco es muy útil cuando lavas la moto o cuando ha dormido en la calle bajo lluvia, para secar el asiento.

• No olvides engrasar la cadena de la moto en cuanto haya quedado seca, y en todo caso, antes de volver a usar la moto.

Consejos de conducción

Posición: Tu posición en la moto bajo la lluvia es mucho más importante de lo que puedas pensar en un primer momento. Como el agarre del asfalto se reduce drásticamente, no puedes plantearte inclinar mucho, y ya sabes que cuanto más te inclines tú, menos lo tendrá que hacer la moto. Por este motivo es importante que desplaces el cuerpo al interior de la curva, pero, eso sí, con movimientos suaves. Como el grado de inclinación es pequeño no hace falta que emplees posturas acrobáticas, simplemente que desplaces el centro de gravedad algo hacia el interior de la curva. Otro detalle es que cuanto más te muevas, más posibilidades tienes de que te entre agua, así que quédate bien pegado al asiento y en una posición en la que con la suficiente visión de campo y libertad de movimientos, te expongas lo mínimo al agua.

Conducción suave: Nada de acelerones o frenazos. Con el asfalto mojado, debemos cuidarnos de realizar acelerones ya que será muy fácil perder la adherencia de la rueda trasera. Pero más fácil es perder tracción al frenar de forma demasiado brusca. Si derrapamos de la rueda trasera, aún podremos corregir el error manejando adecuadamente la horquilla y el reparto de pesos. Sin embargo, la pérdida de adherencia en la rueda delantera se traduce en una caída segura. Por eso, lo mejor es disminuir la marcha y mantener una distancia de seguridad mayor con el vehículo que nos precede debido a que la distancia de frenado siempre aumenta con agua y realizar aceleraciones y frenadas más suaves y anticipadas.

Trazada: Mientras sobre suelo seco es relativamente variar la trazada, en mojado puede convertirse en un verdadero problema. No sólo hay que intentar dibujar la trayectoria más abierta posible, sino evitar las líneas pintadas, los baches sospechosos, los cambios de asfalto, las líneas de reparación, sobre todo si no son perpendiculares, y desde luego, estar seguro de que no vas a tener que inclinar más, y mucho menos aún frenar en medio de la curva. Más vale entrar despacio que demasiado deprisa, porque en lluvia la improvisación es algo de lo que tienes que olvidarte todo lo posible. En ocasiones la carretera está sucia, y ya sabes que las manchas de gasoil, de aceite, etc., suelen quedarse en el centro de la calzada, por donde las ruedas de los coches no pasan.

Obstáculos resbaladizos: El asfalto suele estar preparado para absorber el agua y, a una velocidad normal y en unas circunstancias normales de frenado, responde razonablemente bien. Sin embargo, en la carretera y en las calles de las ciudades nos encontramos con señalización horizontal (pintura), rejillas y tapas de alcantarillas... Como se suele decir, mejor ir por lo 'negro' (por el asfalto).

Evitar el centro del carril y los charcos: Los coches pueden perder aceite y otros líquidos que se quedan en la parte central de los carriles. Cuando llueve, se convierten en auténticas pistas de patinaje, sobre todo al caer las primeras gotas de lluvia ya que más tarde el agua va limpiando el asfalto de todos esos residuos.

Algo parecido ocurre con los charcos, donde podemos sufrir el famoso aquaplaning y donde entramos en cierta medida a ciegas sin saber si hay algún obstáculo o bien desconocemos su profundidad.

Cuidado de la motocicleta

Cuando llueve, tu moto se ensucia mucho más de lo normal. El agua acumulada en el suelo está sucia y mancha todo lo que salpica. Estas mismas salpicaduras barren parte de las sustancias que recubren piezas, como grasa, porquería y lubricantes; y ayudan a extender la suciedad, por lo que la higiene es aún más importante que en verano. Además, hay que proteger las piezas que no solo están más expuestas a la corrosión, sino que se ven desprotegidas por la acción «detergente» del agua que elimina su aislamiento.

Lavado: En invierno es mejor lavarla con agua fría y un buen limpiador específico para motos porque el agua caliente acelera la corrosión, sobre todo si es un chorro que puede erosionar la protección del metal. Obviamente hay depósitos de grasa y suciedad que necesitan un trabajo particular con desengrasantes o agentes específicos para partes concretas como los frenos.
Lubricación: Es importante con tanta humedad que se engrasen bien las partes que están sometidas a posibles pérdidas de lubricante y sobre todo las que están más expuestas al ambiente exterior como los ejes de las manetas y pedales, caballetes o bieletas de suspensión. Después emplear un spray de un producto repelente del agua no viene nada mal.

Protectores: Aunque hay algunas piezas en la que no los debes utilizar, como los frenos, en invierno es una buena medida cubrir la moto con sustancias que protejan diferentes materiales, especialmente las partes metálicas de la corrosión. Con sprays puedes acceder a zonas remotas y evitar el proceso, que se acentúa si te encuentras con sal en la carretera, un veneno para el aluminio.

Transmisión: Los que tengan cardan están de suerte en invierno, pero los de las habituales cadenas tenemos que multiplicar los cuidados porque el agua acelera su desgaste. Reduce el periodo de engrase a unos 250 km en vez de los 500 km habituales, y recuerda que tienes que hacerlo sobre una cadena limpia, no sobre una bola de suciedad acumulada sobre ella, y además al acabar de usar la moto para darle tiempo a la grasa a introducirse y que no se centrifugue inmediatamente.

Sistema eléctrico: Es uno de los puntos claves cuando llueve, aunque afortunadamente las motos modernas tienen unos circuitos perfectamente aislados tanto en los cables como en sus terminales. En cualquier caso, en los lugares más sensibles de tu moto puedes emplear sprays protectores específicos que conforman una capa aislante.

Frenos: Los frenos, especialmente los discos y la unión de los pistones con la pinza, son elementos muy expuestos a la corrosión. Los discos hay que limpiarlos siempre con agua fría y en invierno conviene contar con pastillas nuevas para evitar que los pistones salgan más de la cuenta de sus alojamientos. Éstos tienen sustancias específicas para limpiarse y facilitar su desplazamiento.

Batería: En invierno, con lluvia y bajas temperaturas el rendimiento de la batería baja, y si tienes instalados muchos accesorios, especialmente puños o ropa calefactable, que tiene bastante consumo eléctrico, conviene que emplees mantenedores de carga de tipo Optimate, que ya tienen la toma a la batería instalada constantemente y solo necesitan que los enchufes. Obviamente es fundamental que los bornes estén perfectamente protegidos con sprays hidrófugos adecuados.

Presión: En ambientes húmedos el agua no se elimina, y emplear máquinas de alta presión para lavar la moto provoca que el líquido no sólo se quede en tornillos, recovecos, juntas, sino que se introduzca más allá y no pueda salir, lo que acelera la corrosión. Además el agua a presión barre el lubricante y la grasa tiene que mantenerse acumulada en lugares como la cadena, los rodamientos, y los diferentes ejes de piezas como caballetes, manetas, pedales, etc